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lunes, 24 de febrero de 2014

EN MISA DEL 23 DE FEBRERO DE 2014... El amor que cierra heridas.

La misa del domingo en la capilla fue muy tranquila, un poco de sol se colaba por las ventanas y hubo silencio, cosa que agradezco infinito.

La homilía fue muy extensa, de esas con enjundia, pero que no he podido retener todo, porque no llevo una libretita para ir apuntando, jejeje, todo lo intento retener y asimilar, pero a veces no lo consigo...

Sé basó en estas dos lecturas.

Lectura del libro del Levítico (19,1-2.17-18):

El Señor habló a Moisés: «Habla a la asamblea de los hijos de Israel y diles: "Seréis santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo. No odiarás de corazón a tu hermano. Reprenderás a tu pariente, para que no cargues tú con su pecado. No te vengarás ni guardarás rencor a tus parientes, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor."»

Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,38-48):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas. Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

Básicamente nuestro cura nos habló de amor, así de sencillo, del amor que Dios nos tiene a todos y que es lo más importante para todo creyente... Ya desde la lectura del Levítico nos hacemos esa idea general, donde se nos explica lo de amarás al prójimo como a ti mismo, esto que parece sencillo se nos hace cuesta arriba, a diario nos damos de frente con personas que nos hacen daño, no nos consideran, nos hacen sufrir, incluso familiares nuestros... por ello el amor de Dios debe servirnos para afrontar esos momentos y hacernos mejores en esos momentos... pero ¿qué difícil, no...? pero no es imposible, hay que intentarlo de corazón...

La segunda lectura que se une a la anterior es otra lección de amor, es como dijo el cura, un compendio o manual para ser cristiano... Jesús luchó para que las personas no siguieran las normas judías como el diente por diente, las venganzas... todo ello era negativo, pero ¿qué complicado lo de ofrecer la otra mejilla, verdad...? nuestro cura nos admitió que a él mismo le cuesta y mucho, pero que sigue perseverando, porque como bien dice la lectura, si amamos a los que nos aman ¿qué mérito tenemos...? es una gran verdad, y buscar la perfección es complicado porque cada día vemos y sentimos muchas cosas negativas que no nos dejan avanzar en esa perfección, Jesús es el máximo de la perfección, cuando le acusaban, injuriaban e incluso en la cruz, Él perdonó siempre. El cura, sabedor de que es imposible llegar a tanto, al menos intentemos cerrar nuestras heridas sin dañar a los demás, sin odiar, rezando por los que nos han herido y procurando que nuestra vida sea ascendente.

Si es que es mucho mejor vivir sin odios, sin rencores... pero para llegar a no tener esos sentimientos tan oscuros, hay que descansar en el Señor, vivir con Fe y buscar nuestro propio diálogo con Dios (el que quiera llamar rezo al diálogo, yo prefiero diálogo...) para sentirle muy cercano a nosotros, Él no nos deja nunca en el abandono.

Y para acompañar este comentario, os dejo este precioso cuadro llamado Dream (Sueño) pintado en 1882 por el artista irlandés Frank O´Meara, y que invita a la reflexión, como la protagonista del linezo.


Será un sueño el que todos fuésemos capaces de cerrar nuestras heridas, pero somos imperfectos, pecadores y muy susceptibles, pero con pequeños gestos cotidianos podemos hacer mucho más de lo que nos pensamos... ahí lo dejo.