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lunes, 3 de marzo de 2014

EN MISA DEL 3 DE MARZO... Amor y dinero.

Y venga lluvia y frío... aunque ya pronto tendremos aquí la primavera... en la capilla una luz ténue se filtraba y era muy acogedor.

La homilía fue extensa, he intentado atender a todo, y este es el resumen... primero, el cura comentó la primera lectura, que fue esta:

Lectura del libro de Isaías (49,14-15):

Sión decía: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado.» ¿Es que puede una madre olvidarse de su criatura, no conmoverse por el hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidaré.

Y enlazó con esta lectura del Nuevo Testamento,

Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,24-34):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.»

La primera lectura es muy corta, pero parece raro que se diga que una madre pueda olvidarse de un hijo y no quererle... el cura hizo un par de preguntas sobre el amor de madre a los niños, lo importante en esta lectura es que nos quede claro que Dios no nos abandona nunca y nos quiere porque somos sus hijos.

La segunda lectura es de esas brillantes en cuanto a lo que nos plantea... eso de andar "agobiados" por el dinero nos suena y mucho... El cura nos dijo que obviamente hay que procurarse comida, vivienda, seguridad... pero lo que nos debe de quedar claro es que toda nuestra vida no debe girar a tener y acaparar, a solo buscar más y más... no vivimos con plenitud, el dinero es necesario, pero no podemos basar toda nuestra existencia en ello, como nos dijo... está bien tener una buena casa, pero para qué tener más casas, por qué acaparar, especular, cambiar de coche enseguida, comprarnos mil cosas y pensar en tener mejor vida que nuestro vecino, o al menos afanarnos por aparentarlo, como nos dijo el cura, está bien tener dinero y si podemos ganar un mejor sueldo pues ¡bendito sea Dios! Pero no nos olvidemos de ser agradecidos, de colaborar y contribuir... ya se hace a través de impuestos, de ayudas, pero que se haga a título personal también es fundamental.

"Servir al dinero"... es una expresión que engloba mucho... desde luego el dinero es lo que es y sirve para lo que sirve, pero no cegarse con acaparar y vivir esclavos por las apariencias, eso nos hace libres y aunque cueste hay que buscar vivir con menos y buscar la felicidad por otro lado, no por tener una cuenta bancaria con bastantes ceros, una casa espectacular y otra en la playa, un buen coche o dos... no por tener todo eso esta garantizada la dicha personal... El dinero hay que usarlo y medirlo en su justo término, ni más ni menos, el dinero no es el culpable de todo, somos las personas las que con nuestra actitudes pudrimos y corrompemos... Muchas veces se escucha la expresión "a fulanito el dinero lo acabó corrompiendo" y seguro que el dinero en sí mismo no fue el culpable de la fatalidad de fulanito, sino otras muchas cosas... al menos eso creo yo.

Para finalizar el cura nos dejo la cita de Santa Teresa de Avila "Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda; la paciencia todo lo alcanza; quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta." Para despedirme, un pensamiento para Crimea y Ucrania en general, pidamos a Dios que el conflicto se corte lo antes posible y no tengamos que lamentar un problema mayor... ojalá todos pongan de su parte, en homenaje, este precioso cuadro del artista Ruso Arkhip Kuindzhi, el lienzo fue pintado en 1898 y lleva por título Primavera en Crimea


Esperemos que la primavera de paz llegue pronto a esas tierras.