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martes, 22 de julio de 2014

EN MISA DEL 21 DE JULIO... Al tercer día.

Tarde agradable, poco silencio en la iglesia, pena de ese momento de silencio y recogimiento que tanto agradezco...

La homilía de nuestro cura se basó en esta lectura:

Lectura del santo evangelio según san Mateo (12,38-42):

En aquel tiempo, algunos de los escribas y fariseos dijeron a Jesús: «Maestro, queremos ver un signo tuyo.»
Él les contestó: «Esta generación perversa y adúltera exige un signo; pero no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo; pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.»

Los fariseos eran, como dijo nuestro cura, entre comillas los más intelectuales de la época, pero siempre estaban poniendo en duda a Jesús y a sus palabras, es por ello que Jesús le puso como ejemplo a Jonás con los tres días y tres noches que pasó en la ballena e hilando con lo que por aquel momento era toda una premonición... los tres días que Jesús estaría en su tumba que podría considerarse una derrota, pero nada más lejos...

Para acompañar este comentario, os dejo este precioso cuadro de Carl Heinrich Bloch.