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viernes, 19 de septiembre de 2014

CHOFER, SECRETARIA, DOS MONJAS QUE TE CUIDAN Y VIVIR EN UN PALACIO... A estas "cositas" le cuesta renunciar a todo un obispo.

Amigos míos, hay cosas que por más que me las expliquen no las entiendo, desde siempre me han enseñado que los cargos van con sus cargas y que los puestos (laborales, de poder... etc) se terminarán y que "nadie es imprescindible", pero hay gente que se le supone muy cristiana, tanto como todo un obispo que debería dar ejemplo a todos los demás, ejemplo de vida cristiana, esa vida que tanto apelan en homilías, enciclícas y demás argumentaciones, pero luego pasa lo que pasa y todos acabamos "enseñando la patita", este es el caso de Rouco Varela, hasta hace poco Obispo de Madrid, persona controvertida, complicada y que tiene muchos seguidores y detractores, no voy a juzgar su mandato, pero cuando uno se "aferra a la vida anterior" y no sabe irse de los sitios, ya me dice muy poco sobre su persona, y me demuestra que no se ha querido enterar de todo lo que se le supone leído en las Escrituras, y meditado sobre la vida de ejemplo de Jesús.

En estos días se ha nombrado nuevo obispo de Madrid, ha costado porque Rouco no se quería ir y eso que ya estaba más que justificada su marcha por la edad, pero hay personas que no saben retirarse. El asunto es que no quiere irse del palacio arzobispal y ha propuesto lo siguiente, que tomo literal de las noticias:

A Rouco Varela ya le costó dejar de ser el jefe de todos. De la Conferencia Episcopal le jubilaron en marzo y, desde hace un mes, tiene confirmada la salida del Arzobispado de Madrid. Sin embargo, por lo que se ve, no quiere moverse tras 20 años bajo el mismo techo. Así que tuvo una iluminación.
Le propuso a su sucesor que, ya que tiene el palacio episcopal acondicionado a su gusto, él, Rouco, se quede en la segunda planta, con sus galerías y sus balcones, y Carlos Osoro, su sucesor, sea su vecino de abajo. El nuevo arzobispo de Madrid se quedaría, pues, en la primera planta, con sus habitaciones selladas con rejas. Eso sí, en un alarde de concesión, Rouco no saldría por la puerta principal, sino por la que da a la calle de atrás, casi de tapadillo, como evitando hacerle sombra.
Sea como fuere, es la primera vez en la historia que pasaría algo así. El Arzobispado de Madrid no da ninguna explicación por ahora, aunque, según desvela Religión Digital, "en la diócesis madrileña, la decisión de Rouco se considera de ‘mal gusto’ y, en Roma, ‘como un gesto prepotente’ del vicepapa español".
Más allá, José Manuel Vidal, experto en la vida y obra de Monseñor aún apunta más pistas sobre las intenciones de Rouco. "para la curia, Rouco ha perdido la cabeza; quiere hacerse una Casa de los Obispos", asegura el autor de 'Rouco. La biografía no autorizada'. Monseñor no quiere perder privilegios. Incluso, ha pedido quedarse con su chófer, la secretaria y hasta las dos monjas que le cuidan.



Os dejo enlace a la noticia, y para reflexión propia me parece muy triste que estas actitudes empañen la vida cristiana, donde hay personas sencillas, que viven dándolo todo por Dios, con humildad y sencillez, tantas monjas abnegadas, tantos misioneros... pero el que debe dar más ejemplo de todos resulta que no se ha empapado de nada y vive aferrado a las cosas, lo dicho, para reflexionar.