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lunes, 22 de septiembre de 2014

EN MISA DEL 21 DE SEPTIEMBRE... La oferta gratuita de Jesús.

Domingo algo fresquito, ya se nota el otoño...

la homilía de nuestro cura se basó en esta lectura que ya veréis, da para mucho.

Lectura del Santo Evangelio Según San Mateo (20,1-16):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido." Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: "¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?" Le respondieron: "Nadie nos ha contratado." Él les dijo: "Id también vosotros a mi viña." Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: "Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros." Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: "Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno." Él replicó a uno de ellos: "Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?" Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

Esta lectura es de esas que cuesta... al menos a mí, lo admito... Nuestro cura como siempre nos introduce diciendo que Jesús explicaba la palabra con parábolas, a veces en privado se las pormenorizaba a los apóstoles, pero no lo hacía hacia el gentío, para facilitar la labor esas parábolas tomaban ejemplo de cosas cotidianas de su tiempo, como es el caso del propietario de la viña, lo curioso del caso y lo que más cuesta entender es cómo esa persona paga igual a alguien que ha trabajado ocho horas que a una que ha trabajado una sola hora, está bien que hayan ajustado el precio previamente, pero no parece lo más justo... En este caso lo de los últimos serán los primeros, según nuestro cura viene porque en la vida de una persona la Fe, la verdadera, no la ritualista que existe desde los fariseos y continúa en nuestro días, así prosiguió el cura... puede llegarte en edades tempranas o bien cuando eres muy mayor, a todos, tanto los que la Fe les llega al tiempo que sea tendrán lo prometido no un denario, sino la vida eterna... los tiempos de Dios no son los tiempos que nosotros entendemos y por eso cuesta entender que lo que la lectura nos indica no es una injusticia sino todo lo contrario, es maravilloso por aquellos que encuentran la Fe desde bien temprano, pero si pasa el tiempo y tardas en encontrar ese camino también estás dentro del amor de Dios, todos cabemos, nadie es más que nadie.

Lo dejo con las palabras de nuestro cura, diciendo... todos los días nos hace Dios una oferta, gratuita... la del cambio en nuestra vida, nunca es tarde.

Y para acompañar el comentario, os dejo este bonito cuadro del pintor estadounidense, Daniel F. Gerhartz, cuyo título es Listening (escuchando).


A veces hay que escuchar más, prestar más atención y no dejarse llevar por lo más obvio, siempre hay que aprender, y más cuando se sabe tan poquito.