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martes, 2 de junio de 2015

EN MISA DEL 1 DE JUNIO... Dar lo que te sobra, eso no es caridad.

Mañana preciosa y luminosa, cielos azules y buenas temperaturas, en ascenso...

La homilía del cura nuevo, otro cura que no se quien es pero con este cura se canta, cosa que es una novedad en esta parroquia y tiene mucha energía, vamos que viene por la mañana con las pilas a tope... pues eso, que su homilía se basó en esta lectura

Lectura del libro de Tobías (1,3;2,1b-8):

Yo, Tobías, procedí toda mi vida con sinceridad y honradez, e hice muchas limosnas a mis parientes y compatriotas deportados conmigo a Nínive de Asiria. En nuestra fiesta de Pentecostés, la fiesta de las Semanas, me prepararon una buena comida.
Cuando me puse a la mesa, llena de platos variados, dije a mi hijo Tobías: «Hijo, anda a ver si encuentras a algún pobre de nuestros compatriotas deportados a Nínive, uno que se acuerde de Dios con toda el alma, y tráelo para que coma con nosotros. Te espero, hijo, hasta que vuelvas.»
Tobías marchó a buscar a algún israelita pobre y, cuando volvió, me dijo: «Padre.»
Respondí: «¿Qué hay, hijo?»
Repuso: «Padre, han asesinado a un israelita. Lo han estrangulado hace un momento, y lo han dejado tirado ahí, en la plaza.»
Yo pegué un salto, dejé la comida sin haberla probado, recogí el cadáver de la plaza y lo metí en una habitación para enterrarlo cuando se pusiera el sol. Cuando volví, me lavé y comí entristecido, recordando la frase del profeta Amós contra Betel: «Se cambiarán vuestras fiestas en luto, vuestros cantos en elegías.» Y lloré. Cuando se puso el sol, fui a cavar una fosa y lo enterré.
Los vecinos se me reían: «¡Ya no tiene miedo! Lo anduvieron buscando para matarlo por eso mismo, y entonces se escapó; pero ahora ahí lo tenéis, enterrando muertos.»

El cura empezó diciéndo que nos encontramos con Tobías que se nos presenta como una persona que practica la caridad y lo más importante de la caridad cristiana no es dar lo que nos sobra, que dijo el cura que es lo que mal entendemos por caridad, se suele dar ropa que no usamos, comida que se va a poner mala, algo en definitiva que nos sobra... etc... el caso es que el Señor nos pide que seamos desprendidos, en esto el cura nos recordó la parábola de los panes y los peces, cuando el Señor pidió a los apóstoles que dieran lo que tenían aunque a priori era muy insuficiente para todos, pero el mensaje era dar lo que se tenía. El cura prosiguió diciendo que una de las riquezas más grandes que tenemos y de la que hay que desprenderse es el tiempo, dar tiempo a los demás a quien necesita ayuda, escucha, acompañamiento... (digo yo que los primeros en dar ejemplo serían los curas que siempre andan de prisa y corriendo... y como caridad entendida correctamente sería no acumular por parte de la iglesia de tantos bienes muebles e inmuebles que tienen... tendrían que repasar bien y desprenderse de mucho para darselo a quien lo neceista... digo yo...)

Y se nos hizo mención del santo del día, San Justino, filósofo y mártir, si queréis saber más, os invito a ver este vídeo, os dejo enlace.


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