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martes, 6 de junio de 2017

AVIONES DE PAPEL EN LIBROS CON UASABI

El pasado domingo en Libros con Uasabi entrevistaron a Montse Morata escritora de Aviones de papel, una biografía, la primera en español, sobre Antoine de Saint-Exupéry, que tiene una historia muy interesante tras de sí, más allá de escribir El Principito (El pequeño príncipe sería más correcto), tengo que reconocer que El Principito es de esos libros que todo el mundo habla maravillas, que si te cambia la vida, que si no lo entiendes poco menos que eres tonto... pues no pude con él, es un libro que no me gusta, así lo digo... y eso que he leído bastante, tal vez no he cogído el punto a la historia de ese niño que vive en el planeta ése con la rosa y la boa/sombrero etc... etc... Es el libro preferido de mi hermana B. que nos machacaba para que lo disfrutásemos tanto como ella, pero a mí no me sirvió de nada ese ímpetu, tal vez era pequeña y no lo entendí y ahora de mayor me da pereza releerlo, a ver si un día de estos me animo.


Y después de esta parrafada, comentaros que la charla fue muy interesante, porque la vida de este piloto, escritor de artículos y persona con mundo interior, se merece la lectura de su biografía sin duda.

Y ahora las recomendaciones que más me han llamado la atención.

De la amistad extrema, de Jean- Luc Hennig, donde se dice que la amistad es una esclavitud voluntaria (la amistad verdadera, un tesoro de esos más importantes que un yacimiento de petróleo).


Algo curioso es el librito que recomendó Anna Grau, que se titula Instruciones para los soldados británicos en Francia, 1944, un código de honor, recomendaciones para tratar a los franceses.


La muerte de los héroes de Carlos García Gual, porque de la muerte de estos personajes no se suele escribir.


Mandaron al cohete dos libros, el primer libro de Antonio Iturbe llamado A cielo abierto, sobre la amistad de Saint-Exupéry y otros aviadores y camaradas como él, parece que es un libro con más mordiente en el tema más amoroso y esas cosas de la vida de la gente, no tan humanista en su conjunto.


y otro de una noruega, que se está vendiendo mucho, Selma Lonning y su libro Ahora me toca a mí, según Dragó la catalogan como la novela que provoca orgasmos en las mujeres... pues anda... una novela de una mujer y su consolador en forma de conejo... ¡mátame camión!


Y para finalizar, os dejo enlace al programa completo, y también os dejo la poesía, esta vez de Miguel Hernández titulada Vuelo leída por Anna Grau.

Antes me despido, hasta mañana amigos...
Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va este odio reinante todo cuanto
quisiera remontarse directamente vivo.

Amar... Pero ¿quién ama? Volar... Pero ¿quién vuela?
Conquistaré el azul ávido de plumaje,
pero el amor, abajo siempre, se desconsuela
de no encontrar las alas que da cierto coraje.

Un ser ardiente, claro de deseos, alado,
quiso ascender, tener la libertad por nido.
Quiso olvidar que el hombre se aleja encadenado.
Donde faltaban plumas puso valor y olvido.

Iba tan alto a veces, que le resplandecía
sobre la piel el cielo, bajo la piel el ave.
Ser que te confundiste con una alondra un día,
te desplomaste otros como el granizo grave.

Ya sabes que las vidas de los demás son losas
con que tapiarte: cárceles con que tragar la tuya.
Pasa, vida, entre cuerpos, entre rejas hermosas.
A través de las rejas, libre la sangre afluya.

Triste instrumento alegre de vestir: apremiante
tubo de apetecer y respirar el fuego.
Espada devorada por el uso constante.
Cuerpo en cuyo horizonte cerrado me despliego.

No volarás. No puedes volar, cuerpo que vagas
por estas galerías donde el aire es mi nudo.
Por más que te debatas en ascender, naufragas.
No clamarás. El campo sigue desierto y mudo.

Los brazos no aletean. Son acaso una cola
que el corazón quisiera lanzar al firmamento.
La sangre se entristece de batirse sola.
Los ojos vuelven tristes de mal conocimiento.

Cada ciudad, dormida, despierta loca, exhala
un silencio de cárcel, de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace. El cielo se eleva. El aire mueve.

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