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martes, 1 de agosto de 2017

EN MISA DEL 31 DE JULIO DE 2017... ¡Ay mi torito!

Tarde con calor, sé que me repito... pero al menos es un calor llevadero, en la igleisa se estaba fresquito, se agradece siempre.

Seguimos con el cura sustituto, me imagino que el cura titular estará de vacaciones... este cura sustituto canta, se ríe y nos mira a los ojos... parece una bobada pero eso hace mucho.

Estas son las lecturas en la que basó su homilía:

Lectura del libro del Éxodo (32,15-24.30-34):

En aquellos días, Moisés se volvió y bajó del monte con las dos tablas de la alianza en la mano. Las tablas estaban escritas por ambos lados; eran hechura de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada en las tablas.
Al oír Josué el griterío del pueblo, dijo a Moisés: «Se oyen gritos de guerra en el campamento.»
Contestó él: «No es grito de victoria, no es grito de derrota, que son cantos lo que oigo.»
Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las tablas y las rompió al pie del monte. Después agarró el becerro que habían hecho, lo quemó y lo trituró hasta hacerlo polvo, que echó en agua, haciéndoselo beber a los israelitas.
Moisés dijo a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo, para que nos acarreases tan enorme pecado?»
Contestó Aarón: «No se irrite mi señor. Sabes que este pueblo es perverso. Me dijeron: "Haznos un Dios que vaya delante de nosotros, pues a ese Moisés que nos sacó de Egipto no sabemos qué le ha pasado." Yo les dije: "Quien tenga oro que se desprenda de él y me lo dé"; yo lo eché al fuego, y salió este becerro.»
Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: «Habéis cometido un pecado gravísimo; pero ahora subiré al Señor a expiar vuestro pecado.»
Volvió, pues, Moisés al Señor y le dijo: «Este pueblo ha cometido un pecado gravísimo, haciéndose dioses de oro. Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro de tu registro.»
El Señor respondió: «Al que haya pecado contra mí lo borraré del libro. Ahora ve y guía a tu pueblo al sitio que te dije; mi ángel irá delante de ti; y cuando llegue el día de la cuenta, les pediré cuentas de su pecado.»

Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,31-35):

En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la gente: «El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.»
Les dijo otra parábola: «El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.»
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.»

Empezó el cura diciendo que se celebraba en la iglesia el día en que se recuerda a San Ignacio de Loyola y pese a tantos años desde su fallecimiento se sigue recordando su figura, someramente el cura hizo un repaso de la vida de San Ignacio de Loyola, el punto de inflexión en su vida fue cuando cayó herido en una batalla y tuvo que guardar reposo en su casa, en la convalecencia quería leer libros de caballerías, batallas, que eran los libros de entretenimiento de la época, salvando las distancias, algo así como Harry Potter de ahora, los chavales leían libros de guerras, pero en su casa no tenían más que dos libros “La imitación de Cristo” y otro libro de la vida de santos, dice el cura que no era mala la biblioteca de su casa pese a dos libros... San Ignacio los leyó y empezó a sentir cosas y en esos momentos era feliz, porque cuando leía esos libros e interiorizaba lo leído sentía una paz tremenda y pensó que esas lecturas no eran un mero entretenimiento, encontró lo que le daba la paz, por ello cada uno de nosotros también sería bueno que experimentásemos esa paz.

Sobre la primera lectura, el cura dice que Moisés habla con Dios y le gente mientras hace un becerro de oro para adorarlo, una especie de “torito” pequeño, la gente se despista sobre lo bueno y verdadero y adora cualquier cosa, hoy también pasa eso, y caemos en cosas ridículas, en tiempos de Moisés nos imaginamos a esa gente diciendo ¡hay mi torito! ( esto en modo jocoso...nos reímos un poquitín, porque el cura le puso humor...) ya véis, una tontería dice el cura, pero ellos creían en ese becerrito, por ello pensémos en a cuántas cosas damos nuestro corazón y energía, cosas que no merecen la pena y aunque vemos que esas cosas nos manejan, casi siempre para sacarnos los “cuartos” y que no nos benefician seguímos poniéndo lo mejor de nosotros.

De la lectura del Evangelio, se vuelve a incidir en la parábola del reino de los cielos, que parece una cosa de nada, pero los cristianos somos los que damos sentido al mundo y también debemos tener en cuenta a todas las personas que siguen la ley natural que está inscrita en todos los corazones pero que no conocen a Dios, por eso hay que seguir evangelizando y para ello los jesuitas fueron pioneros y siguen haciendo falta.

Para terminar, el cura volvió a San Ignacio de Loyola diciendo que instauró los ejercicios espirituales, retiros que aún se siguen haciendo de unos 5 a 7 días para tener tiempo de meditar y darse cuenta de lo esencial de la vida.

Sobre esto último de los ejercicios espirituales, creo que deben estar bien dirigidos, a veces hay cierto “tufillo” porque hay dinero de por medio, obviamente algo hay que cobrar por el gasto que se hace, pero no me convencen... creo que se puede meditar en cualquier lugar, como ya lo dice el Evangelio de San Matero que dice así “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”.

De todos modos, me he informado por curiosidad, en el lugar “oficial” de retiro de San Ignacio de Loyola en Manresa, el sitio es así, muy moderno, tipo un hotel NH o similar...

Fuente: www.covamanresa.cat

Y el precio por 8 días es: Matrícula: 50€. Alojamiento: 350€. Total 8 días: 400€, sin contar el traslado hasta allí, la verdad es que a mí estas cosas no me van mucho, pero al que le sirva, pues estupendo, pero un obrero o alguien que cobre poco o esté en el paro, 400 euros es mucho... no dicen nada de precio reducido para colectivos que no tienen mucha capacidad económica.

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